Hospital de la Santa Caridad, Sevilla
del 6 de noviembre al 2 de diciembre de 2007
Sala de exposiciones Centro Cultural Miguel Castillejo, Jaén
del 11 de diciembre de 2007 al 6 de enero de 2008
Sala de Exposiciones Museísticas-CajaSur, Córdoba
del 15 de enero al 2 de marzo de 2008
Esta exposición reúne 85 obras de Joan Fontcuberta pertenecientes a cinco proyectos alrededor del paisaje y que sintetizan la producción artística del fotógrafo durante las dos últimas décadas: Palimpsestos (1988-1993), Terrain Vague (1994-1997), Semiópolis (1999-2001), Securitas (1999-2001) y Orogénesis (2002-2007).
Desde su aparición en el siglo XVI como género autónomo, el paisaje era considerado como la representación de la naturaleza y la naturaleza era todo cuanto quedaba fuera de las murallas de la ciudad. Con el tiempo las ciudades crecieron entrando en conflicto con la naturaleza, pero desde la irrupción de Patinir gozamos de un Constable, un Turner o un Cezanne y todo parecía ir bien. No obstante el capitalismo, la industrialización, el consumo y la facilidad de comunicaciones llevaron la naturaleza a una crisis irresoluble mientras que el postmodernismo ponía en crisis el mismo concepto de representación. Ante ese doble cuestionamiento ¿qué sentido tenía hablar de paisaje?
El arte contemporáneo, implementado con la incorporación de la fotografía, no se ha rendido ante ese escollo. De un paisaje escenario de acontecimientos se ha pasado a un paisaje experiencia del lugar (como el land art), y de ahí finalmente a un paisaje concepto, es decir, a un paisaje entendido como pretexto para una reflexión sobre sobre la realidad y sobre el lenguaje con que la evocamos.
En esa dirección, la obra de Joan Fontcuberta nos ofrece múltiples ejemplos que rebosan creatividad y rigor y en los que sintomáticamente la fotografía de la naturaleza es un recurso para llegar a la naturaleza de la fotografía. Para esta exposición se han seleccionado obras de las siguientes series:
-Palimpsestos (1988-1993): fotogramas realizados emulsionando carteles de museos de arte y papel decorativo que en ambos casos incluyen figuras ornamentales de la naturaleza, sobre los que se colocan objetos reales también pertenecientes a la naturaleza como flores o pájaros.
-Terrain Vague (1994-1998): Foto-quimigramas que solapan una fotografía convencional de paisajes industriales y urbanos con un fotograma realizado con objetos de desecho encontrados en ese mismo paisaje.
-Semiópolis (1999-2001): Imagen de la primera página de grandes libros de filosofía, religión, ciencia, literatura o política en escritura Braille, fotografiados a contraluz y en picado como si fueran paisajes cibernéticos o virtuales.
-Securitas (2001-2002): Fragmentados del dentado de llaves convertidos en siluetas de cadenas montañosas.
-Orogénesis (2003-2006): Paisajes virtuales de apariencia fotorrealistas generados por un software topográfico que interpreta obras maestras de la pintura y de la fotografía como si fueran mapas.
El denominador común de estas series no escatima guiños a la historia del arte y a la semiología y es a la vez una crítica del espacio hecho cultura y del valor ilusoriamente documental de la imagen fotográfica. Se trata en definitiva de trabajos que a lo largo de dos décadas trazan una exploración iconoclasta que aboliendo fronteras y prejuicios nos traslada a unos paisajes paródicos: las nuevas tierras de nadie en el ámbito de la representación y de la experiencia.
Se ha editado para la ocasión un libro de 156 páginas con textos críticos de Alberto Martín y Francesc Miralles.